miércoles, 21 de junio de 2017

Decálogo de un futuro delincuente

Quizás por mi inminente paternidad, he sentido la necesidad de transformar en esta especie de AUCA (Alegría, según la tradición castellana...) el famoso decálogo del juez de menores Emilio Calatayud. 

Se trata de diez consejos que llevo utilizando en mis reuniones con los padres desde hace ocho años.

Sentiros libres de compartir y utilizar el material como os venga en gana (siempre que no sea con fines comerciales). Si necesitáis alguna versión en alta resolución, podéis poneros en contacto conmigo mediante correo electrónico.

martes, 20 de junio de 2017

El taparrabos de Espartaco (04)

En capítulos anteriores...
Los Agentes de la historieta han escapado de una intervención en la Leptis Magna del siglo I a.C. gracias a la proverbial actuación de la profesora Krispa, quien una vez llega a la Base de Operaciones comienza a rememorar batallitas de su pasado como heroína de la mitología griega...

Dicho esto... el autor reconoce que tenía ganas de finalizar el curso para poder avanzar con esta misteriosa y plagada de peligros aventura, que como ha explicado en varias ocasiones, adapta alguna de las tramas ideadas por sus alumnos en los proyectos que han llevado a cabo durante las tres evaluaciones.

domingo, 11 de junio de 2017

Elegí mál día...

Así, con un homenaje a uno de mis gags favoritos de todos los tiempos, es decir, el protagonizado por LLoyd Bridges en la políticamente incorrecta y genial Aterriza como puedas (una película con humor absurdo que hoy seguramente sería censurada por ofender a vete a saber qué colectivo...), os deseo a todos un buen final de curso.

El taparrabos de Espartaco (03)

En capítulos anteriores...
Los Agentes de la Historieta logran escapar de la arena de Leptis Magna (Siglo I a.C) gracias a la proverbial intervención de la Profesora Krispa, pero... ¿quién es esta misteriosa heroína? ¿de verdad lleva más de 3000 años viva? ¿En formó parte de la tripulación del Argos?
La respuesta en la siguiente entrega, que llegará a lo largo de la semana. 

Estos días ando liado con el fin de curso, así que tampoco puedo prodigarme mucho. Os dejo con una entrega directamente inspirada en el trabajo del grandísimo Ray Harryhausen. Todos los años intento programar en 1ESO la maravillosa Jason y los Argonautas: es una película vieja pero entrañable, refleja muy bien el mito griego que pretende representar y mis alumnos alucinan cuando les dijo que todos los efectos especiales, todos los trucajes, eran cosa de un señor con mucha habilidad y muchísima paciencia.

viernes, 9 de junio de 2017

Momento embarazoso

Hoy a las 14.15 horas. Empieza el fin de semana, acaban los exámenes y estamos a cuarenta de mayo.
El alumno que ha protagonizado esta anécdota va a 2ESO. Es un alumno ejemplar, trabajador, divertido y con un sentido del humor tan cáustico como el mío.

Evidentemente, a muchos compañeros esta secuencia os puede parecer un poco salida de madre, pero os invito a analizar el contexto. El alumno y yo llevamos todo el curso intercambiando bromitas, disfrutando de duelos dialécticos en los cuales mis cuarenta años, mi cabeza bien amueblada, se enfrentan frontalmente con la agilidad mental de un chaval de 13 años, lleno de inquietudes y con ganas de zamparse el mundo.

Muchas veces los medios de comunicación y las conversaciones de bares, las charlas con los amigos y con los familiares, acaban por preguntar si es cierto que los alumnos nos han perdido el respeto. Respeto. Una palabra tan terrorífica como mutable. ¿Qué es el respeto? ¿Qué clase de respeto deseamos encontrar en el aula?

Nada mas lejos de mi intención convertirme en un profesor de los de "Cifuentes que le veo..." o un profesor colega. Me basta con ser su profe, el friki de sociales, y sentir que disfruto con mi trabajo cuando acabo la jornada, alegrarme cuando me saludan por el pasillo, cuando los saco del aula para reflexionar con ellos y acaban por escuchar mis consejos (y ya no digo hacerles caso), cuando interrumpen mi almuerzo o mi café mañanero para explicarme el último tebeo que se han leído, lo que han hecho durante el fin de semana, lo genial que es Guardianes de la Galaxia 2 desde la órbita de un adolescente.

He de confesar que me encanta tomarles el pelo.

Y quizás por ese motivo, cuando a mi me lo toman también, incluso con una pasada de frenada como esta, me alegra pensar que mi hierático compañero, testigo impenitente de toda la escena, lejos de escandalizarse más allá de la frase que acompaña la última viñeta, se ha echado a reír conforme a mi, de pura vergüenza, se me iban empañando las gafas.

Y quizás por ese motivo le dedico esta tira cómica a él. Ha pasado un par de cursos muy duros, bastante intensos. Vive en un planeta donde reinan métodos pedagógicos que yo no comparto. Lleva muchísimos años impartiendo su magisterio de la única forma que sabe (y lo hace fenomenal). Pero por encima de todo, nunca cuestiona mi forma de trabajo y, quizás porque el altiplano turolense fabrica personas nobles, de aquellas que pocas veces te fallan, de aquellas que están ahí cuando las necesitas, agradezco profundamente todo este tiempo que llevamos juntos.

Va por ti, Inocencio.

lunes, 5 de junio de 2017

Nueva cabecera en el blog. Proceso de creación

Aprovechando estos días, en los que ando enfrascado con "El taparrabos de Espartaco", una aventura de Agentes de la historieta basada en la resolución del proyecto que mis alumnos de 2ESO tenían en la Segunda Evaluación, he decidido cambiar un poco la cabecera del blog.

El caso es que esta mañana, sin comerlo ni beberlo, me he marcado un bocetillo que me ha parecido resultón. Eran las ocho y media, estaba en la sala de profesores con un buen montón de esquemas Visual Thinking que corregir y cuando me he querido dar cuenta ya había emborronado la libreta con un par de rotuladores Kuretake punta de pincel Hikkei Fine, un lápiz Prismacolor Col-Erase Blue y un Copic gris.


El siguiente paso era limpiar el dibujo. Hasta hace poco, lo que hacía era scannearlo con un Brother A3 que se me ha quedado un poco desfasado, pero actualmente prefiero fotografiarlo todo con el Ipad y subirlo a la nube de PS, programa con el que realizo las tintas que podéis ver aquí abajo.

También reconozco que me ha costado mucho encontrar un conjunto de pinceles con el que me sintiera contento. Nunca estaré lo suficientemente agradecido a Anthony Holden por sus tiras cómicas (de hecho, creo que merece la pena apoyarlo en Patreon) y por poner a mi disposición todo un repertorio de plumillas con las que disfruto mogollón.

Finalmente pasamos al tema del color. Reconozco también que a lo largo de los años he trasteado mucho con herramientas, efectos y filtros varios. Sin embargo, quizás porque Sergio Meliá  me recomendó simplificar el trazo y -de paso- leer más cómics francobelgas clásicos, he llegado a la conclusión de que a mis dibujetes las va bien un color plano, muy en plan línea clara, aunque la línea tire para otros derroteros.

Actualmente estoy disfrutando mucho con los integrales de Gastón el Gafe, la Hilda de Luke Pearson, los Astérix de Uderzo y el maravilloso (e imposible de mimetizar) estilazo de gente como Walt Kelly, Bill Watterson o Richard Thompson... aunque también reconozco algo de Sergio Aragonés y de Rumiko Takahashi. Curioso cocktail, como podéis imaginar. Y sólo estoy hablando a nivel de dibujo, de trazo, no de guión.

¿Suena pretencioso mencionar influencias? Nada más lejos de mi intención. A estas alturas de la historia, todos somos un poco pastiche, todos mezclamos pellizquitos de por aquí y por allá. Lo bonito es combinarlos de una forma nueva y divertida. Es lo que pretendo hacer con Masquemascotas, con las tiras sobre educación que dibujo por aquí y con Agentes de la historieta.

Porque como bien apuntaba mi compañero y amigo Manu Huertas, un gran problema de los que nos dedicamos a dibujar cosas a tiempo parcial es precisamente esto: la falta de tiempo. Esa necesidad por terminar las tramas, por contar historias en cualquier trocito del día, hace que haya variado mi estilo. Imagino que seguirá evolucionando lentamente, sin que apenas me de cuenta.

Me gusta pensar que en todo esto soy una especie de pionero, es decir: llevo mucho tiempo peleándome por que alguien se interese en el cómic juvenil y la propuesta que ofrecen mis historietas. Pues bien, ahora me doy cuenta de que durante años y años he estado llamando a las puertas equivocadas (las de las editoriales comiqueras). Actualmente soy el único profesor de sociales que utiliza las tiras cómicas para explicar su asignatura a los chavales. Al menos, que yo conozca.

Ellos, mis alumnos, son futuros lectores de cómics. Y me siento orgulloso de pensar que con mis performances en la pizarra, con mis chistecillos y mis esquemas visuales, he contribuido a que se interesen por las viñetas.

domingo, 4 de junio de 2017

El taparrabos de Espartaco (02)

En capítulos anteriores...
Los Agentes de la historieta escapan por los pelos (gracias a una proverbial intervención de la profesora Krispa...) de una muerte segunda en Leptis Magna, actual Libia, durante un espectáculo de gladiadores.
Tras cruzar el portal arcano/temporal recuperan fuerzas en su cuartel secreto...